Sastrería de herencia europea — rusa, polaca, de uniforme y de oficio — cruzada con la calle porteña. El mestizaje no es tendencia: es biografía. Buenos Aires como laboratorio, no como postal.
El C.S.D.S. — Club Social y Deportivo SICH — no es un programa de puntos. Es una idea: que vestirse es un acto social, que la ropa genera conversación, y que hay un grupo de hombres que entiende eso sin necesidad de explicárselo.
Contra lo establecido pero con sofisticación. El hombre SICH no grita. Pero no pide permiso. Arriesga en la prenda — silueta militar reinterpretada, textiles nobles en contextos informales — sin caer en lo estridente.
6 prendas, 77 unidades. Sin reposición. Cada pieza lleva el nombre de quien la inspira. Cada tela se eligió con intención. Nada sobra.